Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Diego S. Garrocho Salcedo

UAM / MIT / BC

La valentía

elephant-mousePuede que en ocasiones la valentía se identifique con la mera ausencia del miedo. Si no tememos  nada, si no somos capaces de calcular  ningún riesgo y si, en definitiva, somos capaces de vivir sin la conciencia de estar expuestos a ningún peligro podríamos concluir que somos hombres valientes ya que nunca dejaremos de hacer algo por pánico, ni tan siquiera por prudencia. La valentía de la que Aristóteles nos habla es sin embargo distinta. Para Aristóteles, la virtud con respecto a la valentía no requiere no tener miedo, sino saber enfrentarse a los efectos perjudiciales que éste pudiera tener sobre nuestra conducta. De hecho, dice el filósofo, es moralmente deseable el que tengamos miedo a determinadas cosas. Temer a  la injusticia, por ejemplo, no tiene por qué tener relación alguna con la cobardía y parece una actitud más que razonable a la hora de tomar ciertas precauciones.

La valentía aristotélica (andreía) no guarda relación alguna con la magnitud del mal que pudiera acecharnos. De hecho, nada sería más loable que afrontar ciertos riegos tan importantes como la muerte si la causa de dicho riesgo es justa. El hombre o la mujer virtuosa es aquella persona que “soporta y teme lo que se debe, motivado por el motivo debido, y en la manera y tiempo debidos” (EN, 1115b 15). Parece una definición compleja pero si prestamos atención podemos comprobar que la definición es clara. Vayamos paso a paso:

El primer requisito que presenta Aristóteles es “temer lo que se debe”. Así, ya dijimos, puede resultar deseable el que un hombre tema a la infamia o a la injusticia ya que este temor demostraría su rechazo y aversión hacia estas actitudes. El hombre justo teme a la injusticia y por tal temor será capaz de combatirla y sabrá enfrentarse a ella guardando la precaución debida.  Sin embargo, como leemos en la cita, no basta con temer lo que se debe sino que este miedo habrá de ser causado por nobles motivos debidos y en la justa medida.  Aristóteles afirmará que incluso en ocasiones el valiente es capaz de asumir riesgos por una causa legítima ya que, como advierte en un pasaje de la Ética Nicomáquea: “uno no debe ser valiente por necesidad, sino porque es hermoso” (EN, 1116b).



escrito el 12 de Noviembre de 2009 por en General


1 Comentario en La valentía

  1. Monserrat Perla | 28-09-2011 a las 17:11 | Denunciar Comentario
    1

    Que tal! Oye, me resultó super bueno el post, muchas gracias.

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