Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Diego S. Garrocho Salcedo

UAM / MIT / BC

La phronēsis

zabraLlegamos, finalmente, a la virtud intelectual más relevante de la ética aristotélica. Como nos ha ocurrido tantas veces a lo largo de este blog, en castellano sólo podemos referirnos a esta virtud de una manera aproximada ya que cualquiera de las traducciones que existen del término original no resultan del todo exactas. Quizá por eso sea más correcto referirnos a esta virtud en su forma original y dedicar algún tiempo a explicar aquello que Aristóteles quería decir cuando habló de la virtud intelectual de la que hoy nos ocupamos: la phronēsis.

Muchas son las traducciones que se han dado del término phronēsis: prudencia, sensatez, sabiduría práctica… pero ninguna de ellas agota su significado original. La phronēsis es descrita por Aristóteles como aquella capacidad que tienen algunos hombres de deliberar rectamente sobre lo que es bueno. Se trata, al ser una virtud intelectual, de una capacidad o disposición racional que queda dirigida a la ejecución práctica ya que el buen deliberar consiste en llevar a cabo correctamente ese proceso anterior que todos los hombres y mujeres llevamos realizamos antes de actuar.

Existen, desde luego, mecanismos reflejos de nuestra conducta en los que el grado de deliberación es escaso o incluso nulo. Pensemos, por ejemplo, que vamos andando y de repente encontramos un charco en el suelo. Nuestra trayectoria se modificará automáticamente si lo vemos a tiempo y, con un poco de suerte, seremos capaces de orientar nuestro paso de modo que evitemos pisar el charco. Este tipo de acciones, sin embargo, no son las más representativas del hacer humano y, desde luego, suponen un caso muy singular dentro del debate ético y moral.

Las acciones de las que se ocupa la ética y, más cotidianamente, aquellas acciones sobre las que merece la pena emitir un juicio no son los actos reflejos sino las acciones que responden a una deliberación y a una decisión. Hacemos aquello que hemos pensado hacer y en ese pensar las cosas sopesamos intereses, valores, oportunidades, frustraciones, afectos… Por ello la phronēsis es una virtud principal para Aristóteles ya que es justamente la disposición que nos permite deliberar y escoger una conducta correcta. Sin embargo, ¿cómo es esa deliberación del hombre virtuoso?



escrito el 31 de enero de 2010 por en General


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