Aprender a Pensar

Repensar la Educación

Diego S. Garrocho Salcedo

UAM / MIT / BC

¿Amistad y excelencia?

Para Aristóteles la amistad perfecta es la que se da “entre los hombres buenos e iguales en virtud”. Puede que esta expresión nos resulte un tanto oscura y que pensemos que la amistad es algo mucho más sencillo y espontáneo que todo esto. Somos amigos de nuestros amigos y nos rodeamos de las personas que nos hacen felices (sería también interesante el que nos preguntásemos por las personas a las que queremos hacer felices). Efectivamente la amistad puede, y de hecho lo es muchas veces, una relación natural y espontánea. Sin embargo, de la mano de Aristóteles ya hemos visto que hacer filosofía no es sino detenernos ante las cuestiones que ordinariamente pasan desapercibidas?

Aristóteles señala que la mejor forma de amistad es la que se da entre hombres buenos e iguales ya que, en caso de existir desigualdad, siempre podría existir el riesgo de que esa amistad se convirtiese en una relación instrumental en la que uno de sus miembros utilizara interesadamente al otro. Aristóteles es, claro está, hijo de su tiempo y se nos pueden ocurrir muchas objeciones a este requisito de igualdad en la amistad. Sin embargo, creo que a grandes rasgos todos estaríamos dispuestos a aceptar que la amistad puede darse más fácilmente entre iguales o, mejor aún, que entre amigos no existen desigualdades.

Sí parece, aún más sorprendente, el que Aristóteles apele a la bondad los amigos para que pueda  existir una verdadera amistad. En principio, todos nosotros podríamos imaginar una relación de amistad entre malhechores por lo que entre amistad y excelencia no parece que haya una relación necesaria. Nunca encontraremos ejemplos perfectos en nuestras vidas, ni tan siquiera podríamos encontrar una relación de amistad en la que pudiésemos predicar la absoluta inmoralidad de cada uno de sus miembros de manera absoluta (ni siquiera estoy seguro de que tal posibilidad fuese en algún sentido inteligente). Si queremos forzar un acuerdo con Aristóteles podríamos aceptar el que entre dos personas cualesquiera la amistad siempre añadiría un valor moral ya que, en cierto sentido, la amistad nos hace mejores personas. Sin embargo, Aristóteles es explícito en su planteamiento y no habla de mejora o empeoramiento sino de modelos de amistad y señala que tanto más perfecta es la amistad cuanto mejores son los hombres que la protagonizan. Quizá, como dijimos hace unos días, de la misma manera que no podemos imaginar “un jardinero” sin preguntarnos “qué-es-ser-un-buen-jardinero” la pregunta por la amistad nos conduzca, necesariamente, a preguntarnos por la  mejor forma de amistad. Esto es, la de los hombres mejores.



escrito el 21 de Marzo de 2010 por en General


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